Asesor Fiscal Javier Palacin

Solutiones – Fiscalidad – Optimizatión

Archive for the ‘Unión Europea’ Category

Reflexiones sobre el Euro

leave a comment »

La actual crisis económica es tan grave como la falta de ideas para abordarla. Después de una década de expansión económica, la economía española afronta su cuarto año de crisis sin ver la luz al final del túnel. España sufrirá por muchos anos la crisis y tendrá que realizar un duro esfuerzo y las reformas pertinentes sino quiere que esta sea una década perdida.

Uno de los problemas más acuciantes a los que se enfrenta la economía española, es el desempleo, los problemas estructurales de la economía española hacen que en momentos de contracción económica la destrucción de empleo sea más rápida que en otras economías. Somos una economía intensiva en mano de obra, así que en momentos de desaceleracion económica el mecanismos de ajuste es el de desprenderse de empleados. Quizás ahora nos toca pulgar los pecados por no haber hecho una apuesta decidida en I+D en la etapa de bonanza económica.

España cuenta con una tasa de paro por encima del 24% y que previsiblemente se mantendrá así durante al menos 3 años más. Ya que dados los mencionados problemas estructurales de la economía española, se necesita crecer por encima del 3% para generar empleo.

Más alarmante es si cabe la tasa de empleo juvenil, el 53% de los españoles menores de 30 anos no encuentra trabajo, y lo que es más preocupante están empezando a perder la esperanza de encontrarlo. Se trata de una juventud a la que se le inculco la importancia de formarse y ahora ven como las puertas al mundo laboral se les cierran. Muchos de ellos han optado por emigrar ante la falta de expectativas en España y desgraciadamente otros muchos lo tendrán que hacer. Poco futuro le espera a un país que forma a sus jóvenes para que terminen ejerciendo su profesión en el extranjero.euro

La sociedad española empieza a sentirse frustrada y desesperanzada ante el futuro que le espera, exige y reclama soluciones, unas soluciones que parece que los dirigentes no encuentran. Tampoco parece que haya una solución clara cuando un cuarto de la población activa está desempleada, las familias endeudadas y el consumo estancado. La inversión por los suelos dada la incertidumbre, el bajo consumo, y la dificultad de acceso al crédito. Respecto el gasto público, recientemente se han aprobado los presupuestos más austeros de la historia, y nuestra balanza comercial a pesar de las mejoras de los últimos anos sigue siendo deficitaria.

Y todo ello en un entorno en el que a la crisis económica se le une la crisis financiera, y la de deuda, ni hasta el economista mas agorero hubiese podido imaginar una situación así.

Claramente la situación económica de España no invita al optimismo, en este contexto cada vez surgen más voces críticas en contra del euro, quienes consideran que no hay solución a los problemas económicos de nuestro país en el marco de la moneda única.

El hecho de pertenecer al Euro conlleva una serie de compromisos de déficit y deuda, con el fin de disciplinar las economías. Sin embargo en la situación de recesión que vive España realizar políticas contractivas y de austeridad supone un suicidio económico, no es la primera vez que las políticas neoliberales de la escuela de chicago fracasan, simplemente deberíamos mirar hacia atrás y ver los ejemplos de Argentina, Chile o Rusia.

España tenía dos opciones, apostar por estimular la economía o controlar el déficit, pero el hecho de pertenecer a la Unión monetaria hace que no tengamos opción. Apostar por reducir el déficit no ha servido para calmar a los mercados ya que la prima de riesgo sigue en niveles insostenibles, sin embargo ha anulado toda posibilidad de crecimiento. Por lo que seguimos siendo un país endeudado con el agravante de nulas expectativas de crecimiento a corto plazo, en definitiva, carne de canon para los mercados.

El resultado es que durante el año 2013 España tendrá que hacer frente a unos intereses de 40.000 millones de euros, dinero que no revertirá en beneficio de la sociedad española, que ve como el estado de bienestar y los servicios públicos se deterioran. Este creciente malestar social ha sido el detonante del debate social sobre la conveniencia o no de pertenecer al euro.

Por una parte la crisis ha sacado a la luz la necesidad de reformar las instituciones europeas al verse incapaces y sin los mecanismos adecuados para poder ayudar a los países miembros en dificultades. La unión monetaria plantea un sin fin de carencias como por ejemplo el tema fiscal. Esta mayor integración requerirá de reformas y delegación de soberanía de los países a la unión europea, pero requerirá tiempo, un tiempo que España no tiene.

Por otra parte la Unión Monetaria representa a un montón de países con necesidades y realidades económicas muy diferentes. En el que va a resultar muy difícil poner de acuerdo a todos los miembros para adoptar reformas de envergadura. La propia forma en la que se ha concebido la unión es otro problema, ya que en muchos casos requiere de unanimidad a la hora de tomar decisiones de calado, lo que refleja la ineficiencia de la unión para tomar decisiones rápidas y contundentes.

El mayor reflejo esta ineficiencia es la falta de actuación del BCE en la crisis de deuda, si bien es cierto que el papel del BCE es el de controlar la inflación y no el de comprar de deuda también es cierto que las circunstancias son extraordinarias. La compra de deuda por parte del BCE es un parche y no va a solucionar los problemas pero ante la grave situación debería de actuar como cortafuegos ante los ataques especulativos que está sufriendo la deuda de los países periféricos.

En este sentido resultaría de sentido común Aunar esfuerzos entre todos los socios europeos pero la realidad es que se empiezan a oír voces críticas desde Europa a la compra de deuda soberana, a su vez la crisis de deuda está teniendo resultados muy diversos para las economías Europeas. Mientras los países periféricos están siendo hostigados por los mercados, el bono alemán, que representa a la economía más estable de la Unión monetaria se está convirtiendo en el valor refugio de Europa. Lo que permite a Alemania financiar su deuda a un coste bajísimo a pesar de que su deuda es superior a la española. Esta circunstancia puede actuar como incentivo perverso para los países que se están beneficiando de esta situación y aplazar las decisiones y reformas necesarias para salvar las economías en apuros.

Tendría mucho sentido que si compartimos una misma moneda nuestro riesgo país se unificara creando eurobonos, sin embargo esta opción de compartir el riesgo resultaría especialmente costosa para Alemania, país que rechaza esta opción contundentemente ya que se financiaría a unos intereses mayores.

Por otra parte las políticas de ajuste y austeridad como solución a la crisis financiera, que están realizando los países de la zona euro, especialmente los rescatados, están dando resultados desoladores, véase los casos de Grecia o Portugal.

Como resultado, euroescépticos y muchos sectores descontentos con la situación económica ven en la salida del Euro una opción cada vez más creíble. Salir del euro supondría la recuperación de la autoridad monetaria, permitiendo imprimir nuestra moneda propia moneda con lo que tendríamos un mayor control de la evolución económica del país atendiendo a las necesidades económicas y sociales.

La nueva peseta podría devaluarse, teniendo un efecto estimulador de las exportaciones y frenando las importaciones, el impacto dependería de la magnitud de de la eurodevaluación. Una vez realizada la devaluación, mejoraría nuestra competitividad, y sería bastante sencillo atraer de nuevo la inversión extranjera.

Resulta destacable el déficit de nuestra balanza comercial, que a pesar del contexto económico durante el año 2011 registro un déficit por cuenta corriente próximo al 4% del PIB. Sólo con una devaluación contundente se afrontaría el problema. Por otra parte el abandono del euro se podría fijar con un compromiso de vuelta una vez que la situación se haya estabilizado y con un tipo de cambio más realista a la capacidad económica de España.

Sin embargo la salida del euro representaría un cumulo de dificultades legales dado que la UME no contempla ni la salida ni la expulsión de ninguno de sus miembros, aunque sería imposible detener a un país soberano que desease abandonar el euro.

Por otra parte supondría un cambio dramático y generaría gran inestabilidad, cabe recordar que la entrada en el euro fue un proceso de adaptación de 3 anos, en el caso de salida del euro el periodo de adaptación seria de semanas.

A su vez se produciría una salida masiva de capitales, para evitar la conversión en la nueva moneda que se devaluaría inmediatamente entorno a un 30%. Evidentemente las autoridades actuarían para evitar la fuga de fondos lo que supondría un escenario muy parecido al vivido por Argentina en el 2002. Todo ello conllevaría un drástico efecto retroactivo en el consumo y la inversión.

En relación con la devaluación de la moneda sería importante mencionar que tan solo tendría un efecto temporal ya que no solucionan los problemas que tienen raíces estructurales. Las devaluaciones terminarán provocando inflación, con lo que las ganancias transitorias de competitividad irían desapareciendo y se requeriría de nuevas devaluaciones, con lo que los tipos de interés también se incrementarían.

Al igual que la devaluación supondría una mejora en la competitividad, dicha devaluación tendría efectos desastrosos en nuestra deuda externa, ya que en el supuesto de que la peseta se devaluase en un 30%, nuestra deuda se incrementaría en la misma proporción, ya que la mayor parte de nuestra deuda esta denominada en euros.

La consecuencia sería un de default, y resultaría imposible financiarse en los mercados internacionales durante unos años. La salida del euro también supondría una vuelta al riesgo cambiario, con el consiguiente inconveniente a la hora de realizar negocios en el extranjero.

Estamos ante una encrucijada, se trata de una elección colectiva que se nos plantea entre opciones malas o peores. Por una parte la salida del euro tendría unas consecuencias dramáticas en el corto plazo, tan severas como para desechar esta opción de primeras, sin embargo implantar las medidas económicas recomendadas o exigidas desde Europa parecen abocarnos al desastre y ahondarnos aun más en una crisis de muy larga recuperación y con terribles consecuencias en la sociedad española. En principio la opción de permanecer en el euro parece la menos dolorosa, pero requerirá de ajustes y cambios que vendrán dados desde Europa sin importar las consecuencias sociales.

Es muy difícil elegir entre opciones malas, solo espero que esta crisis acabe siendo una oportunidad para abordar los cambios que España lleva tanto tiempo posponiendo. La sociedad Española debe ser consciente y estar preparada para los difíciles tiempos que se avecinan, muy probablemente asistimos ante unas generaciones que van a vivir en peores condiciones que sus progenitores.

La pregunta ¿Euro si, o Euro no? No tiene respuesta, salirse del euro no parece la mejor opción, pero permanecer en el euro en estas condiciones tampoco, quizás el euro es un tren que no deberíamos haber cogido, y Europa no es ni la solución ni el problema, quizás así dejaríamos de buscar soluciones fuera para verlas dentro, las crisis son oportunidades para el cambio, quizás, si lo viésemos de este modo, podríamos salir de ella reforzados y mejorados.

Written by javierpalacin

July 30, 2012 at 10:57 am

¡Se acabó el Bunga Bunga!

leave a comment »

blog-berli-e-monti

Se acabó, no pudo ser, Berlusconi, consiguió hace pocas semanas su última victoria personal, y al mismo tiempo la más dolorosa, perder la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados durante la aprobación de las Cuentas del estado del 2010. Momento en que se vio claramente, lo que desde hacía meses se intuía, Il Cavaliere, había perdido su cualidad más preciada, la credibilidad política.

Credibilidad, que los mercados financieros no perdonan, sobre todo cuando la estabilidad financiera de la tercera economía de Europa se tambalea en la cuerda floja con vistas a caer al foso de la otra Europa, la de los rescatados, donde ya yacen países como Grecia, Portugal o Irlanda.

Personalmente, no dudo de la capacidad política de Berlusconi, al menos “desde fuera”, se le ha visto como un líder político que ha sabido mantenerse en el cargo pese a “los escándalos” en los que se ha visto envuelto, y, que en materia internacional, siempre ha tenido más “peso” en la foto de familia que la mayoría de sus colegas europeos.

De hecho, ha tenido que ser un “levantamiento interno”, lo que ha producido la salida de Berlusconi, ya que a diferencia de Papandreu, y en una situación muy similar a la del ex ministro griego, ni Merkel ni Sarkozy ejercieron, en ningún momento, una presión similar como sobre este último.

En cualquier caso, la “herencia” de Berlusconi, deja un panorama desolador para Italia:

–          Sus bonos (hasta la reciente intervención del BCE), se colocaban al 7% de interés. Situación extrema, considerada de no retorno, si tenemos en cuenta que países como Irlanda, Portugal, o Grecia, fueron rescatados cuando su deuda se colocaba al 8%,  9%, y 10% respectivamente.

–           La deuda pública italiana, se sitúa por tanto, en 1,9 billones de euros, equivalente al 120% de su producto interior bruto. Dato alarmante, si consideramos que el conjunto de la deuda de Grecia, Irlanda y Portugal, no supera los 640 mil millones de €, y que estos tres países suponen el 6% de la economía de la eurozona, el país transalpino, sin embargo, supone un 17%.

–          Italia, debe afrontar unos pagos en concepto de bonos, de 380 billones de euros para finales de 2012. De hecho, ya en Febrero, se enfrenta a un pago importante de 26 billones de  euros.

–          Pese a que Italia compra una parte importante de sus bonos, una entrada en default del país transalpino, dejaría a los bancos alemanes y franceses muy expuestos. Los bancos alemanes, poseen una deuda soberana italiana por valor de 51 billones de Euros, mientras que la francesa se estima en un valor cercano a los 98 billones de euros.

Por lo tanto, un colapso de Italia, convertiría la crisis de la deuda en una crisis bancaria y la crisis de países periféricos en una crisis de países “ricos” que podría llevar a replantearse la existencia de la eurozona.

Pero no nos engañemos, la caída de Berlusconi, no supondrá, a corto plazo, un respiro para un país donde existe una profunda crisis institucional, y donde la unidad entre partidos brilla por su ausencia.

El mal de Italia, es muy similar al de Portugal, donde la falta de consenso entre partidos, dificulta muchísimo la aprobación de medidas necesarias para poder salir de la crisis.

Este y otros problemas, serán a los que se tendrá que enfrentar Mario Monti, o Monti “Manostijeras”, como ya le apodan, por la cantidad de recortes que su plan de ajustes tendrá que incluir, si es que quiere salvar a Italia de la bancarrota financiera. De hecho, Monti ha declarado que “no harán falta sangre o lagrimas, sino sacrificios por parte de los italianos”.

El comentario de Monti, si bien duro y directo, es real como la vida misma. El nuevo primer ministro italiano, es consciente que los mercados financieros son equiparables a los agujeros negros espaciales que, en esta ocasión, han puesto sus ojos en la península itálica. La única forma de calmar la avidez de la bestia es mediante garantías, que únicamente derivarán de una mayor estabilidad del país.

 

Por tanto, el principal objetivo del gobierno tecnocrático italiano es tener listo, cuanto antes, un plan de medidas contra la crisis de la deuda soberana que, el próximo día 8 de diciembre, presentará en el Consejo de la Unión Europea.

Es por ello que, en estos momentos, toda la atención se concentra en Roma, ya que las decisiones que se tomen estos días en los palacios de la política italiana estarán muy relacionadas con lo que será el futuro económico del “Belpaese”.

Si bien no existe aún un plan concreto, las directrices han sido marcadas por Bruselas, por lo que se prevé que las medidas que se aplicarán serán las siguientes:

–          Fortalecer la lucha contra la evasión fiscal

–          Alargar la base imponible

–          Reintroducción del “Imposta Comunale sugli Immobili”

–          Introducción de “la Patrimoniale”: donde el estado gravará el 5*1000 cuando el valor total del patrimonio supere el millón de euros.

–          Limitar el gasto público, donde además de reducir el número de parlamentarios, se prevé reducir la inversión en determinados ministerios, como Salud y Educación

–          Retrasar la edad de jubilación hasta los 67 años

Pero, como si de una función de Houdini se tratara, la dificultad de la hazaña adquiere un rango exponencial si tenemos en cuenta dos grandes factores.

El primero, y gran hándicap para Italia, que se centra en la disputas entre partidos que, a fecha de 24 de noviembre, no había permitido al nuevo primer ministro nombrar los viceministros de su gobierno.

El segundo, la rebaja del crecimiento económico previsto por el Ejecutivo italiano para 2012, el cual se había fijado, en un primer momento, en el 0,6%. Sin embargo, las estimaciones actuales de los inspectores europeos, sitúan las previsiones de crecimiento en únicamente un 0,1%.

Quedamos por tanto a la expectativa de lo que pase el próximo día 8, y cruzamos los dedos para que las medidas sean aprobadas y bien recibidas por los mercados.

Una mala acogida nos dejaría a la deriva, dejando al BCE entre la espada y la pared….comprar directamente la deuda soberana de los países en problemas o dejar morir a la Europa del euro.

Written by javierpalacin

December 5, 2011 at 5:41 pm

¿Qué ocurrirá después de las elecciones?

leave a comment »

elecciones españaMuy mal tienen que ir la cosa para que las elecciones no las gane el Partido Popular, existiendo incluso, la “esperanza” de que lo haga con mayoría absoluta.

Digo esperanza, por que el hecho de ganarlas con mayoría absoluta haría que los mercados, valorarán el cambio de gobierno de forma positiva, es decir, gane quien gane, lo que prima es que sea con mayoría absoluta.

Evidentemente, tras los bandazos que ha dado el partido de Zapatero en política económica, desde este Blog, preferimos que sea el PP el que tenga, al menos, la oportunidad de sacar el país adelante, aunque visto lo visto en el marco económico-fiscal, y teniendo en cuenta que la hoja de ruta la manejará Bruselas, el títere y su signo serán lo de menos.

Siguiendo el hilo de la esperanza, podríamos destacar un dato importante, históricamente, los gobiernos conservadores han sobrellevado en mejor medida las crisis económicas, hecho que valoran positivamente los mercados.

Digo importante, porque aunque parezca mentira, los datos históricos entran cuantitativamente en las formulas econométricas que utiliza el mercado global, y España en los últimos 200 años últimos ha entrado en default 3 veces.

Los mercados, esperan un gobierno poderoso, que no dude en tomar y aplicar decisiones drásticas y al que no le tiemble la mano a la hora de encarar problemas cruciales, porque no olvidemos, que la situación es grave, muy grave, donde únicamente un gobierno fuerte podrá sacarnos de esta.

Otro hándicap que se encontrará el nuevo gobierno, serán las recomendaciones/imposiciones establecidas por Bruselas, imposiciones sin opciones o alternativas y en plazos adecuados.

¿Pero cuáles serán estas imposiciones?

Desde nuestro punto de vista, pensamos que serán las siguientes:

  • Terminar la reforma y restructuración del sector financiero.
  • Emprender una reforma laboral severa, muy severa: España, es el país desarrollado con el estatuto laboral más proteccionista del mundo, y esto desgraciadamente tiene que cambiar, ya que en la actualidad es un lastre para sacarnos a flote y poder crear nuevos puestos de trabajo.
  • Subir los impuestos: Lo que seguramente afecte al IVA, patrimonio, rendimientos de capital mobiliario (existen voces que reclaman que este sea del 25%), indirectos, hidrocarburos,….se habla incluso de recuperar impuestos cedidos a las autonomías.
  • Interponer un límite de endeudamiento autonómico. Todos conocemos el caso de ese pueblo andaluz que recaudaba algo más de 2 millones y medio de euros anuales y recibía préstamos por valor de unos 25 millones de euros.
  • Privatizar empresas públicas (del mismo modo que sus homólogos europeos), empezando con las Loterías Españolas, cuya oferta pública se está retrasando considerablemente con respecto a lo previsto.
  • Venta de entidades financieras nacionalizadas o seudonacionalizadas al mejor postor, en base sobre todo a los desembolsos realizados y su difícil recuperación en el corto plazo.

En fin, una serie de cambios profundos, que nos permitirán mantener el barco a flote hasta que pase la tempestad.

La tarea, ya de por sí complicada, lo será aún más, si tenemos en cuenta que el nuevo modelo socioeconómico, además de incluir estas reformas, deberá de llevar a cabo muchas otras que, al mismo tiempo, le hagan atractivo a la inversión extranjera, la cual, no olvidemos, es una de las formas más sanas de crecimiento sostenible.

Continuará……….


Written by javierpalacin

September 14, 2011 at 11:54 am

Posted in España, Unión Europea

Tagged with ,

FMI vuelve a dar un toque a España

leave a comment »

fondo-monetario-internazionaleEsta semana, el FMI arrojaba otro jarro de agua fría sobre la maltrecha economía española, situándola al mismo nivel que países rescatados como Grecia, Irlanda o Portugal, dejando claro que si no continúan los recortes y las reformas, el rescate será inevitable.

El FMI ha llegado a esta conclusión en base a la tasa de paro existente, que se encuentra ya en números de guerra civil, 21% reconocido, siendo mucho más virulento en profesionales menores de 30 años, donde algunos organismos internacionales lo sitúan en torno al 45%, dando lugar a una  generación de españoles pérdida, con las graves consecuencias sociales que ello conlleva.

El FMI alerta además del sentimiento que se vive en los mercados internacionales, donde ven con buenos ojos los cambios realizados, pero no terminan de creérselos.

Prueba de ello es la prima de riesgo de España, que pese a las reformas realizadas, se sitúa por encima de los 200 puntos básicos sobre el diferencial alemán, prueba evidente de que lo realizado hasta ahora no es suficiente.
De hecho, la ineficiencia de las medidas quedó evidenciada hace unos días, cuando Bruselas situaba el PIB español para 2011 en un  0,8% lejos del 1,3% estimado y rebajan el del 2012 del 1,8% al 1,3%.

Bruselas, hace pocos días  y el FMI recientemente, tiraban de las orejas al gobierno para que continúe  realizando las reformas necesarias para que se dinamice el mercado laboral y se creen nuevos puestos de trabajo. Objetivo complicado, en un país donde cualquier negociación laboral requiere una media de tres años de tira y afloja con los sindicatos hasta alcanzar una solución.

La cruz de esta realidad la pagan, por un lado, los jóvenes profesionales, entre los que me incluyo, que se han visto avocados a buscar oportunidades lejos de España. Por otro, las empresas españolas, que financian su deuda en los mercados internacionales a un coste mucho más elevado que sus competidores extranjeros, lo que afecta a sus márgenes, al beneficio, y a la creación de empleo.

La clave, sin embargo, la daba el Banco Central Europeo, con su anuncio el martes pasado, donde apuntaba que España, a pesar de la opinión generalizada, continua siendo dueña de su destino. Una verdad, con fecha de caducidad, si tenemos en cuenta que la paciencia de los mercados no es ilimitada, y si la situación no mejora, se tiende a aplicar una máxima de la economía,  “si el mercado quiere que caigamos, caeremos”.  Y eso es lo que Bruselas intenta evitar a toda costa, porque rescatar a España, cuarta economía de la zona euro, no será equiparable a ningún rescate realizado anteriormente, lo que supondrá un gravísimo problema para el modelo europeo.

Y en medio de todo este polvorín, surgen las promesas de los políticos de cara a las elecciones del próximo 22 de Mayo, a los cuales, se les debería exigir que valorarán la dimensión del problema porque una cosa esta clara, ahora más que nunca “No nos valen palabras, queremos actos y los queremos ¡ya!”.

De momento, habrá que poner una vela para que se concentren en dinamizar el mercado laboral, en reformar convenios colectivos o el estatuto de los trabajadores, cualquier cosa siempre y cuando sea eficaz y real.

Porque lo que no se puede hacer es seguir subiendo los impuestos, qué, como vengo apuntando, es una medida que maquilla las cuentas a corto plazo, pero debemos de dejar de pensar (y apartar del poder a aquellos que así lo crean) que esta medida es la base para cimentar nuestro crecimiento económico. Lo que se debe hacer es apoyar a aquellos que presenten un modelo económico sostenible (alejado de los recortes) a largo plazo y que genere puestos de trabajo cuanto antes.

Written by javierpalacin

May 17, 2011 at 3:37 pm

Posted in FMI, Unión Europea

Tagged with

Unión Europea sí,….pero ¿hasta que punto?

leave a comment »

Unión EuropeaEl viernes pasado me llamó poderosamente la atención un artículo de Europa Press, firmado por Paul Krugman, premio nobel de economía y colaborador habitual del New York Times desde 1999.

En este artículo, Krugman exponía los desajustes que a su jucio existían en materia económica en la Union Europea. en él hacia referencia directa a como la inflación en algunos paises contrasta con la deflación de otros, y como estas divergencias podían llevar a errores a la hora de dictar una política común con consecuencías dificilmente previsibles. Por último, ponía de manifiesto, dudas, que debían haber sido claramente delimitadas en el pasado,como es el caso de los coste productivos por ejemplo en Alemanía vs España y como la perdida de competitividad de un país podía beneficiar sustancialmente a otro.
Un punto positivo de la crisis (si existe alguno), es el de poder poner a prueba y constatar de forma real tantos puntos de vista y teorías que en el momento de ser redactadas quedaron muy bien sobre el papel pero, que ahora mismo, su éxito o fracaso se resume en poder responder a dos simples preguntas:

“¿Existe una unión económica? ¿Es esta unión efectiva?”

La crisis de la deuda soberana y el fantasma de la inflación merodean en todos los ámbitos de la economía, atacando directamente a las productividades derivadas de cada uno de ellos, donde una solución común, dentro de un marco común, se antoja complicada.

Si bien las soluciones han de ser globales y conjuntas (ó al menos eso creíamos), parece que Alemania y Francia, economías que atesoran algo más de del 25% del PIB Europeo, no están dispuestas a hacer cambios estructurales tan profundos.

Asu juicio son otros los que deberían hacerlo y de hecho, se está haciendo en gran medida por la presión que se está ejerciendo desde Bruselas amparados por los malos resultados que presentan.
La reciente subida de tipos es una prueba de ello, donde, la opinión de algunos, predomina sobre los problemas de muchos.

Alemania principal motor Europeo con un crecimiento de 3%, no ha parado hasta conseguir una subida de tipos que haga más atractiva su economía, y lo ha hecho aún siendo consciente del efecto negativo que conlleva para otros países como España.

El mensaje de Alemania, no puede ser más claro de cara las sucesivas subidas que sin duda se llevaran a cabo antes de terminar el 2011.
“Ojo con la deuda pública, empezar a pensar en poner un techo de deuda” de cara a las sucesivas subidas que sin duda se llevaran a cabo antes de terminar el 2011.

La posición de Francia y Alemania con respecto a la crisis es clara:
“Si ya estamos aportando grandes masas económicas al fondo de Rescate Europeo para solucionar un problema existente ¿porqué debemos decelerar nuestros crecimientos a costa de otros?”

La respuesta de Krugman, “Por el bien común” si bien sencilla parece egoísta.  Sin embargo, estarán de acuerdo conmigo en que no es fácil darle la espalda a la opinión del premio nobel de economía, sobre todo porque la opción que propone además de sencilla, es la más lógica (problema común, esfuerzo de todos sin excepción alguna).
A la espera, queda EE.UU,  a quien sin duda este experimento le viene fantástico de cara a ver como evoluciona la cada día más divergente Europa.

De momento tiene prohibido aumentar, y en la medida de lo posible minimizar, los riesgos en casi todos los países de la Eurozona, con salvedad de Alemania y Francia, manteniéndose prudente en este último, en cuanto a deuda soberana se refiere.

El tiempo nos dirá quien estaba en lo cierto y si los pesos pesados de la Unión Europea (pesos específicos) no acaban con la cada día más maltrecha Europa.

Written by javierpalacin

April 27, 2011 at 12:39 pm

Posted in Unión Europea

Tagged with